Historia de Vecinal Tropezón – 1° parte

Por Norberto “Pochi” Pignocco

Primera parte

VECINAL TROPEZÓN: UN SUEÑO, UNA EPOPEYA, UNA HISTORIA, UNA REALIDAD…

DE LA “MAR CHIQUITA” AL “GIGANTE” DE 1a JUNTA Y AYACUCHO…

Eran tiempos donde Gálvez nuestra ciudad pueblo terminaba hacia el Este, en Calle República donde imperaban los “espinillos”, plantas de Tunas, cañas Tacuaras y muchas plantaciones frutales, la quinta de Tojo, Frola, Scariola y otras y en cada patio o terreno, siempre una planta de naranjas o mandarina, como así también de duraznos o ciruelas. Cuando calle Matorras desde 20 de Junio hasta el cementerio, donde existían 3 ó 4 viviendas, era un “túnel” constituido por una fantástica arboleda de añosos Eucaliptus. Lugares de nuestros juegos y travesuras infantiles.

Según contaban nuestros padres y abuelos, se denominaba “Mar Chiquita” al Barrio, muy especialmente el terreno que actualmente ocupa la Vecinal, ya que habitualmente el sector, tras alguna copiosa lluvia, quedaba transformado en una laguna según estos relatos. Aseguro que durante muchos años en mi niñez, con orgullo, escuchaba decir que vivíamos en la MAR CHIQUITA y cuando en ese entonces alguien me preguntaba donde vivía, recibía como sorprendida repregunta, un: ¿Allá en La Mar Chiquita…?, tal vez lo escuchemos hoy con respecto a otros Barrios de nuestra Ciudad de Gálvez.

La casa donde pasé mi infancia, adolescencia y juventud, está ubicada, digo está porque aún existe, en calle Ayacucho entre 20 de Junio y 1era Junta. En la esquina de Ayacucho y 20 de Junio, nacía el famoso canal – zanjón, a cielo abierto que evacuaba las aguas pluviales hacia los desagües que culminaban como aún puede verse, en Boulogne Sur Mer. Canal éste que se transformaba después de cada lluvia, en nuestra pileta y muchas veces proveedor de las anguilas que con los pibes de la cuadra sacábamos a dedo.

Cuando entre las calles Matorras, 1era Junta, Tacuarí y 20 de Junio, solo existían dos o tres casas sobre esta última Avda, las casas de los Piraine creo se llamaban, y en la esquina de 20 de Junio y Matorras de esa manzana, la carnicería de Sabatier el lugar donde nació nuestra querida Vecinal Tropezón y donde surgió su nombre, ya relataré esta anécdota, donde muchos íbamos a buscar el hígado y los garrones vacunos que en ese entonces, solidariamente nos regalaban. Eso sí, para desmayo de los bromatólogos actuales, envueltos en papel de diario…

En el resto solo infinidad de plantas de naranjas amargas, para nuestra infancia cargada de privaciones pero muy Feliz, eran bosques donde teníamos nuestra tribu, las que también circundaban todas las “veredas” de la manzana. No volví a ver más plantas de esta especie sobre las veredas.

Cuando el terreno que hoy ocupa Vecinal Tropezón, a cuya adquisición dedicaremos un amplio espacio de otro capítulo, era un inmenso baldío cubierto de trébol y a más de un metro por debajo del nivel de la calzada producto del sacado de tierra por parte de algunas ladrillerías, era propiedad de Eliseo Guindón y permanente predio de nuestros juegos infantiles, con un fácil acceso ya que solo era resguardado de intrusos por dos hiladas de alambre de púas, con la libertad que es de imaginar y tan solo con nuestras ganas e ingenio para divertirnos sin casi ningún recurso material.

Para que se tenga una real dimensión de lo que era nuestro Barrio, salíamos de la esquina de Ayacucho y 1era Junta hacia la querida Escuela 6034, cruzando al medio las manzanas totalmente deshabitadas, hasta casi llegar a Balcarce y República. Como digo, la única construcción que existía en la manzana frente al predio de la Vecinal, circundada por Ayacucho, Solano, República y 1era Junta, era el Galpón de Néstor Leroy donde fabricaba cortinas de juncos, lugar de encuentro junto a otros pibes del barrio…

Continuará. Próximo capítulo: Cómo surgió la idea de una Vecinal que le dio nombre al Barrio ” Un 6 de Diciembre de 1957, un grupo de visionarios constituían la primera Comisión Directiva de Vecinal Tropezón…”

 

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